lunes, 9 de mayo de 2011

La Psicología en el paciente con Cáncer


Hoy, para comenzar mi blog, vuestro blog, me gustaría hacerlo introduciendo un tema que a muchas personas en nuestra sociedad preocupa y afecta, y que cada vez, gracias a un mayor esfuerzo humano, por parte tanto de pacientes como de expertos en salud, y al desarrollo en las investigaciones, se van encontrando más soluciones.

La psicooncología es una disciplina que aplica la psicología en una enfermedad como el cáncer y se desarrolla en diferentes áreas: prevención, información al paciente, preparación a la hospitalización y al tratamiento, efectos secundarios al tratamiento, dolor, relaciones familiares, fase terminal, entrenamiento al personal sanitario y adaptación general a la enfermedad.
Además de estas áreas, se pueden buscar otros objetivos con la psicoterapia. Hay diversos estudios que intentan demostrar la influencia de la terapia psicológica en enfermos con cáncer con una mayor supervivencia. Es ya clásico el estudio de Spiegel de 1989, desarrollado durante diez años que demuestra que mujeres con cáncer de mama metastásico que recibieron tratamiento psicológico, tenían mayor supervivencia que un grupo control que no recibían este tratamiento. La publicación de este artículo en Lancet y su posterior comentario en Science, tuvo una repercusión importante en las futuras investigaciones sobre el tema. Greer y Morris en una investigación longitudinal de más de quince años con pacientes con cáncer de mama, encuentran que las mujeres que se enfrentaron abiertamente a su enfermedad, en los primeros meses que siguieron al diagnóstico, consiguieron unas tasas de reaparición del tumor maligno, tras un periodo más o menos largo de ausencia de enfermedad, muy inferiores a las que afrontaron la enfermedad con actitudes depresivas o de aceptación fatalista.

Ratcliffe señala que el ánimo depresivo en pacientes con enfermedad de Hodgkin o linfoma no Hodgkin es un factor pronóstico independiente para una supervivencia menor. Encontraron una mayor supervivencia en pacientes con buenas relaciones interpersonales que pidieron y recibieron ayuda psicológica y que reconocieron la gravedad de su enfermedad con una buena adaptación.

Se puede concluir, como indica Bayés que:"En el momento actual: a) las intervenciones psicológicas tienen que usarse, siempre que se consideren oportunas, como tratamiento complementario y en ningún caso sustitutorio de las intervenciones biomédicas; b) el objetivo básico de las mismas debe ser siempre la mejora de la calidad de vida del paciente; y c) hay que admitir la posibilidad, tanto en la investigación como en la clínica, de que los factores psicológicos puedan afectar, directa o indirectamente, positiva o negativamente, al curso biológico del proceso neoplásico y al tiempo de supervivencia del enfermo"

Fuente: J. P. Arbizu